martes, 28 junio 2022
Booking.com

Lunes Santo en Sevilla. Jesús vence al mal tiempo con el capote

Booking.com
3,183FansMe gusta
5,578SeguidoresSeguir
2,965SeguidoresSeguir
489SuscriptoresSuscribirte

Y termina venciendo a la lluvia, que lo puso contra las tablas

La pandemia ha hecho de las suyas y, sin ausentarse, sigue causando estragos. Los más importantes tienen lugar en el corazón de los cofrades, que a veces no saben medir las consecuencias de sus más efusivas muestras de amor a Jesús.

Este lema, sentencia universal que no debe adjudicarse a ninguna corporación de modo peyorativo, ayer fue representada de modo plástico en una ciudad que se derramaba de amor por ver cómo Jesús, esta vez en sentido contrario, se acercaba desde los barrios de la periferia al centro de la ciudad.

Largo camino, eterno, máxime conociéndose que las nubes venían cargadas, y no precisamente de amor. Pero cuando se es cautivo de una devoción, solo queda mirar hacia adelante y dejar que Él sea el que decida.

El casco antiguo de la ciudad fue barrio y los barrios se hermanaron con el primero para dar sentido a la palabra Sevilla. No obstante, la meteorología no perdonó como lo hace Jesús cada vez que nos acercamos a sus pies para arrepentirnos de nuestros pecados y le pedimos perdón.

El perdón tuvo el Lunes Santo de Sevilla un despliegue completo acepciones, ya fuera reclamada o impartida. Posteriormente debería volver a pronunciarse a tenor de los acontecimientos. Eterna dicotomía entre devoción y patrimonio. Habría que plantearse a quién corresponde poner cordura en el débil equilibrio existente entre cordura y locura.

Con las manos atadas, Jesús prendido, cautivo en una Soledad únicamente textual, Sus manos se liberaron para impartir bendiciones. Bendita Sevilla que recibes parabienes cuando sabes que te has equivocado.

Jesús es torero experimentado en plazas más complicadas y entiende de capotes. No es la primera vez que se encomienda a él para capear el temporal, y el temporal se presentó sin sorpresa, y como tal se enfrentó.

Lúgubre oscurecimiento del morado Pasión que lo hace identificable cuando el rostro se ha perdido casi por completo. Ojos que nos siguen contemplando detrás del antifaz.

No es secreto que aquel Lunes Santo del 2022 pasará a la Historia como el primero tras la pandemia, la primera de quién sabe cuantas del siglo XXI. Quizás no sea la única acotación para una jornada tan extraña que ni los protagonistas saben explicar.

Pero nuestros ojos acudían a enfrenta su mirada con la de quien volvía a caer cautivo de unas ropas que le eran ajenas, que le permitían pasar desapercibido ante la turba que previamente lo había prendido. Vía de escape de emergencia que no fue del todo eficaz, pero que lo auxilió en su camino al Tiro de Línea, a dónde siempre.

Extraña estación de penitencia, completada, no se sabe si con éxito, al fin y al cabo.

Imágenes para un recuerdo que no todos asumen y del que hasta se congratulan. Para gustos, colores. Heterodoxa crónica de un heterodoxo Lunes que podrá estudiarse en las escuelas de sevillanía, pues todo lo que siga al año 1812… Y viva la Pepa.

Francisco Javier Torres Gómez

¿Te ha gustado este artículo? ¡Compartelo!

Más noticias de Diario de Pasión

spot_imgspot_img
spot_imgspot_img
Booking.com
3,183FansMe gusta
5,578SeguidoresSeguir
2,965SeguidoresSeguir
489SuscriptoresSuscribirte