sábado, 6 agosto 2022
Booking.com

Literatura: El Zelote (La vida y la época de Jesús de Nazaret), de Reza Aslan

Booking.com
3,183FansMe gusta
5,578SeguidoresSeguir
2,978SeguidoresSeguir
488SuscriptoresSuscribirte

Me ha parecido, este, uno de los mejores libros de temática religiosa relacionados con la Semana Santa de entre los muchos que he tenido ocasión de leer en estos días aciagos.

Best séller en  Estados Unidos, goza este “Zelote” de la particularidad de haber sido escrito por un iraní que creció “entre tibios musulmanes y entusiastas ateos” quien vislumbró la figura de Jesucristo al contemplar la naturaleza y escuchar la vida de aquel Galileo, aquel nazareno que fue proclamado Mesías y dio su vida para redención de la humanidad. La tradición oral le impulsó a estudiar su historia, la del Jesús histórico, culminando dos décadas de intenso estudio de fuentes no solo evangélicas consiguiendo reconstruir la imagen de un hombre denominado Hijo de Dios y Rey de los Judíos, y de la sociedad en la que le tocó vivir.

Descubriremos verdades que pueden chocar con artículos de fe, pero argumentados de un modo convincente, sembrando en el lector una serie de dudas que lejos de conducir al desprestigio de Jesús, logran encumbrarlo mediante vías interesantes y verosímiles. Comenzaremos a concebir a la Otro Jesús, el histórico y a conocer el momento en el que le tocó nacer y vivir.

Me gustaría plantear una serie de preguntas para la presentación de este trabajado libro:

¿Qué significado tiene el término zelote?


¿Por qué Herodes el grande reconstruye el Templo de Jerusalén?


¿Por qué es este destruído en el año 70 d.c.?

¿Fue el evangelio de Juan escrito por San Juan?

¿Pudo nacer Jesús en Belén?¿No era de Nazaret?

¿Cómo era Nazaret en aquellos tiempos?

¿Fue Jesús un seguidor de Juan el bautista, o viceversa?

En la Palestina del siglo I, la figura del exorcista o hacedor de milagros era frecuente. No es de extrañar que no fuera Jesús el único que practicase esa medicina del cuerpo y del alma. El hecho diferencial son las aspiraciones mesiánicas del mismo.

La figura de Jesús se encuentra enmarcada en una tradición de rebeldes judíos procedentes de la casa obrera, de los campos quienes, denominados por Roma como bandoleros, practicaban una justicia particular, fijando como enemigos del Reino de Israel no solo al pueblo invasor sino a aquellos poderes colaboracionistas que distorsionaban las enseñanzas.

Este “celo” es el que les otorgaba la categoría de “zelotes”, muchos de ellos autoproclamados “mesía”s y asesinados por Roma en connivencia con las altas esferas, las casta sacerdotal y gobernante judía.

Jesús fue considerado un mago por aquellos que lo criticaban, pero aquellos que lo defendían justificaban que esa magia se encontraba libre de artefactos, pócimas y hechizos. La polémica y la división estaba servida. Jesús no cobró por sus prodigios y el fin de los mismos era pedagógico. Esa supuesta magia brotaba de Él de modo pasivo.

En cualquier caso, se consulte la fuente que se consulte, ninguno de los cargos contra Jesús, que fueron muchos, fue el de magia. Todos los prodigios que emanan de Jesús coinciden y justifican las profecías de Isaías. Ello sirvió para ratificarlo como el Mesías verdadero a diferencia de otros muchos que habían empuñado la espada y que la seguirían empuñando hasta la exterminación del último grupo de zelotes tras el suicidio colectivo en Masada.

Un hecho en el que hace hincapié el tratado es el peligro que suponía el mensaje de Jesús para los sacerdotes de Jerusalén. Nazaret se encontraba lejos de Jerusalén. Séforis era la urbe que Antipas “el zorro” había convertido en su nueva Grecia.

Posteriormente, la corte del tetrarca se trasladó a Tiberiades, en la orilla del lago, y Jesús inicia sus enseñanzas al volver del desierto, al volver de convivir con el bautista, a Cafarnaún, el pueblo de pescadores donde consigue sus primeros adeptos. Comienza una etapa en la que el nombre de Jesús se hará célebre.

Conforme el grupo se acerque a Jereusalén, los sacerdotes verán cómo se puede poner en duda el negocio y las prebendas asociadas a su cargo, cargo ejercido en un templo construido, o convertido en un edificio dividido en niveles a los que se podía ascender conforme a pagos y posición social, todo un reto a los Mandamientos de Dios, mal interpretados por el pueblo judío.

No desvelaré la trama de un libro muy bien escrito y fundamentado, que termina contrastando la figura del Jesús histórico con la del Jesús Cristo, una versión muy paulina que terminó imponiéndose hasta llegar a constituir el grueso del canon actual del movimiento religioso y posterior religión conocida como Cristianismo.

Absténganse de su lectura aquellos radicales que piensen que las Sagradas escrituras son la base de su fe y no admitan opiniones que difieran del camino fácil sin cuestionarse si realmente el Jesús Histórico fue el que nos han contado y obró como nos han hecho creer.

En cambio, aquellos que quieran profundizar en los hechos que rodearon la vida de aquel zelote (en su versión primigenia) y en el análisis de sus enseñanzas, que no pierdan la oportunidad de conocer mejor los fundamentos de sus creencias y valoren con la crítica los argumentos contrastados que se presentan con el fin de desarrollar un juicio imparcial sobre lo que implican las aseveraciones expuestas.

Francisco Javier Torres Gómez

¿Te ha gustado este artículo? ¡Compartelo!

Más noticias de Diario de Pasión

spot_imgspot_img
spot_imgspot_img
Booking.com
3,183FansMe gusta
5,578SeguidoresSeguir
2,978SeguidoresSeguir
488SuscriptoresSuscribirte