martes, 29 noviembre 2022
Booking.com

Salve, Rosario de Torrejón

Booking.com
3,183FansMe gusta
5,578SeguidoresSeguir
3,050SeguidoresSeguir
492SuscriptoresSuscribirte

Si hay una fecha señalada para los vecinos del municipio madrileño de Torrejón de Ardoz, es sin duda el siete de octubre, día en que celebran la festividad de su patrona la Virgen del Rosario Coronada.

Este año, las fiestas en su honor tuvieron lugar los días cuatro, cinco y seis del presente mes, aunque los actos religiosos comenzaban mucho antes, a finales de septiembre, con el tradicional rezo del rosario de la aurora y la celebración de la novena en su honor.

Pero volvamos a la jornada del viernes cinco. Aquella tarde, se celebraba en la Plaza Mayor uno de los actos más multitudinarios que tiene lugar en estas fiestas: la ofrenda floral.

Previamente, la imagen de la patrona (ya vestida para su día grande) fue traslada en procesión desde la iglesia parroquial de San Juan Evangelista hasta la plaza, a hombros de sus anderos. Fueron más de cinco horas de duración, que dieron lugar a un espectacular manto floral de claveles en tonos rojos y durazno que fueron colocados en el ninot que representa a la Virgen, siendo considerado el manto floral más grande de la Comunidad de Madrid.

Ya en la noche del sábado cinco, los torrejoneros se congregaban en la iglesia parroquial para el tradicional rezo de la Salve a cargo del recién nombrado Capellán de la Hermandad D. Javier Ortega Martín.

Y llegaba el domingo, día grande de las fiestas. A las doce y media de la mañana, tenía lugar la celebración de la Solemne Eucaristía. Una iglesia abarrotada de fieles que querían acompañar a su patrona, la cual ostenta el título de «Coronada» desde el 23 de mayo de 2010.

La talla desfila bajo palio, realizado en los talleres de Bordados Perales y sobre paso de plata, ricamente tallado. Este año, la Virgen del Rosario lucía manto rojo bordado en oro con toca sobre manto, así como saya blanca bordada en oro, fajín, corona de salida y diversas joyas y enseres que engrandecían aún más la belleza de esta imagen. El exorno floral destacaba por la presencia de nardos, paniculata, rosas y calas.

Cabe destacar que la imagen actual vino a sustituir a la desaparecida en la Guerra Civil, cumpliendo ochenta años de su llegada.

Poco antes de las ocho de la tarde, las calles aledañas al templo parroquial y la Plaza Mayor se encontraban abarrotadas de gente. El volteo de campanas anunciaba la inminente salida de la comitiva y con ella, el inicio de la procesión de este año. La A.M. Nuestro Padre Jesús Nazareno “El Pobre” (encargada de poner el toque musical) interpretaba el Himno Nacional en el momento en que la patrona de Torrejón salía a las calles para bendecir a su pueblo. Los vítores y aplausos eran incesantes.

Al llegar a la Plaza Mayor, tenía lugar uno de los actos más antiguos que celebra la Hermandad de la patrona: la subasta de cintas y rosario. En esta ocasión, se recaudó entre 200 y 300 euros por cada una de las doce cintas que lleva en el paso y 2000 euros por el rosario de plata y nácar que llevaba la Virgen en su mano.

Una vez terminada, la procesión continuó su transitar por las calles del municipio. Goyescos, mantillas, autoridades, representaciones de las hermandades del municipio y fieles devotos acompañaban el dulce paso de la Virgen, mecida por sus anderos que, junto a las marchas procesionales, formaban un perfecto compás.

El momento álgido de la noche tenía lugar en el regreso a la Plaza Mayor, donde la Madre era recibida con una cascada de pólvora y posterior castillo de fuegos artificiales, dejando bellas estampas para el recuerdo.

Volvía a sonar el Himno Nacional, las campanas al vuelo y la emoción a flor de piel. Un año más, Torrejón había cumplido con su protectora. Dentro de la iglesia no cabía un alma, todo el mundo quería vivir el encierro, el final de la procesión. Los anderos, con sumo cuidado y al ritmo de las marchas, avanzaban por los pasillos laterales, mientras los allí presentes rompían en vivas y aplausos.

Ya con la imagen frente al altar y el canto del himno a la Virgen, la media noche se hacía presente. Pocos minutos faltaban para ser siete de octubre, la fecha marcada en el calendario por los torrejoneros.

¿Te ha gustado este artículo? ¡Compartelo!

Más noticias de Diario de Pasión

spot_imgspot_img
spot_imgspot_img
Booking.com
3,183FansMe gusta
5,578SeguidoresSeguir
3,050SeguidoresSeguir
492SuscriptoresSuscribirte