miércoles, 17 agosto 2022
Booking.com

Esperanza, que nunca nos falte…

Booking.com
3,183FansMe gusta
5,578SeguidoresSeguir
2,984SeguidoresSeguir
489SuscriptoresSuscribirte

Con la llegada del mes de diciembre, los cofrades madrileños hacemos balance de lo acaecido durante el año, que si bien no es poco, ya que el 2019 nos ha dejado grandes momentos en la retina, inmortalizados a través de una cámara.

Poco queda ya para la llegada de la Navidad, pero detengamos el tiempo unos días antes, vayamos al día dieciocho. Ése en que María desciende de los cielos en forma de Esperanza, para bajar y recibir el cariño de los suyos.

En este artículo, nos detenemos en el besamanos que la Hermandad de Nuestro Padre Jesús del Gran Poder y María Santísima de la Esperanza Macarena, dedicó a su titular mariana durante los días previos a su festividad.

Una vez más, la Hermandad sorprendió con un fastuoso y elaborado montaje, en el que los elementos del paso de palio y la Virgen ricamente vestida de reina, formaban un conjunto único.

Por segundo año consecutivo, el altar fue instalado en la capilla de la Antigua y Pontificia Hermandad de San Cosme y San Damián.

Un dosel rojo brocado, cubría por completo el altar de los santos sanitarios, dejando paso a la bambalina delantera del paso de palio sujeta a dos varales. Bajo ella, el simpecado de la Virgen junto a los faroles de respeto, descansando a sus pies la imagen de la Inmaculada, que precede al llamador en el paso de palio. El conjunto, descansa su peso sobre uno de los respiraderos del paso de María Santísima.

Un exorno floral, compuesto por rosas blancas y liliums, reposaba en las jarras y violeteras del paso de palio, así como en centros y frisos a los pies y laterales de la Virgen.

Y en el centro de todo: Ella.

Nacida de la gubia de Antonio Eslava Rubio, lucía en esta ocasión el manto verde de salida junto a la corona de Macarena y toca sobre manto bordada en oro, así como saya bordada (restaurada hace unos años) y cinturilla, tras la cual prendía el fajín de Capitán General.

Dentro del ajuar, debemos citar el juego de mariquillas, la medalla de oro de la ciudad de Sevilla que fue concedida a la Hermandad y diversos broches que prendían de los encajes utilizados para realizar el pecherín y el rostrillo. En sus manos, portaba un rosario verde y blanco, colores significativos de la Esperanza.

Otra pieza destacable es la medalla de la Corte de Honor de Santa María la Real de la Almudena, regalo que recibió la tarde del 21 de junio de 1998, con motivo de su salida extraordinaria a la Catedral, celebrando así el cincuenta aniversario de su primera salida procesional.

La imponente talla del Cristo de las Siete Palabras, que descansa todo el año en la capilla, contemplaba el ir y venir de fieles y devotos que querían besar la mano de su Esperanza Macarena.

Desde estas líneas, queremos agradecer a la Hermandad su ayuda y trato recibido para llevar a cabo la realización de este artículo.

Fotografías: Jorge Renedo y Víctor López.

¿Te ha gustado este artículo? ¡Compartelo!

Más noticias de Diario de Pasión

spot_imgspot_img
spot_imgspot_img
Booking.com
3,183FansMe gusta
5,578SeguidoresSeguir
2,984SeguidoresSeguir
489SuscriptoresSuscribirte