Lillo se viste de gala para la inauguración de la Hermandad de la Borriquilla

0
812

La localidad toledana de Lillo vivió este sábado un día muy especial con la inauguración y bendición de la nueva Hermandad de Jesús en la Borriquilla. Acompañada de representantes de 22 hermandades de toda la comarca que no quisieron perderse el acto, la imagen que representa el momento en el que Jesús entra en Jerusalén recorrió las calles del municipio hasta llegar a una abarrotada Iglesia de San Martín Obispo, donde tuvo lugar la Eucaristía y la posterior bendición del paso.

El Convento Franciscano de San Pedro Bautista fue el lugar elegido para la recepción de las hermandades foráneas, tras la que se dio inicio a la procesión. Así, tras una salida emocionante y no exenta de dificultad debido a las grandes dimensiones del paso, la imagen de Jesús entrando en Jerusalén salía por primera vez a las calles de Lillo cerrando un cortejo procesional compuesto por los estandartes y banderas de todas las hermandades participantes, una banda de tambores integrada por hermanos de la Cofradía de Jesús Nazareno y de la Virgen de los Dolores de Lillo, la banda municipal de música Santa Cecilia de Lillo, y la banda de cornetas y tambores de la Hermandad de Jesús Nazareno de Tarancón.

En una tarde soleada y con el acompañamiento musical de las bandas que interpretaron marchas procesionales tan propias de la Semana Santa como “Caridad del Guadalquivir”, el trono de Jesús en la Borriquilla, portado por 24 costaleros, recorrió las calles Convento, Ancha y Venancio González para llegar a la Iglesia de San Martín Obispo, donde se vivió una entrada repleta de emoción y sentimiento. Después, el párroco de la localidad, Jesús Torresano, ofició la Santa Misa que finalizó con la bendición de la nueva imagen y con un reconocimiento para todas las hermandades que estuvieron presentes en el acto.

El conjunto escultórico, elaborado en pasta de papel en los talleres de Arte Religioso de Olot en 1982, pertenecía a la Venerable e Ínclita Hermandad de Nuestro Padre Jesús Nazareno de Tarancón, donde procesionaba cada Domingo de Ramos. Sin embargo, el año pasado la hermandad decidió poner a la venta el paso para adquirir uno nuevo, algo que no pasó inadvertido para el párroco, Jesús Torresano, que inició los trámites para traer el conjunto escultórico a Lillo después de adquirir el año pasado la imagen de la Virgen de la Piedad, procedente de la misma hermandad.

A partir de ahí, “un grupo de madres comenzamos a reunirnos, llegamos a la conclusión de que este paso representa mucho a la infancia y decidimos hacer una hermandad” explica su presidenta, María Esperanza Martínez, que reconoce que al principio la gente era “incrédula” y “pensaba que esto no se iba a conseguir”. Pero, «el esfuerzo ha tenido su recompensa y lo de hoy ha sido espectacular” señala la presidenta, que quiso trasladar su agradecimiento a “todas las personas que lo han hecho posible”.

Un proyecto que no podría haber salido adelante sin el compromiso de los costaleros, dirigidos por el capataz Isidoro Gómez, que han realizado un importante trabajo durante los ensayos para que todo esté preparado en el día de la inauguración.

A partir de ahora, la cuadrilla tendrá que seguir trabajando para el próximo Domingo de Ramos, día en el que procesionará completando el mismo recorrido. “No tenemos prácticamente descanso. Tenemos que trasladar el paso al convento, que es su lugar de salida el Domingo de Ramos” señala Isidoro Gómez, consciente de que restan pocos días para la próxima salida procesional.

Galería de fotos