lunes, 15 agosto 2022
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Y la Alhambra brilló Verde…

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Crónica de la Procesión Triunfal de Nuestra Señora de la Esperanza Coronada

El sol brilla con fuerza y empieza a iluminar la fachada de la Santa Iglesia Catedral mientras las puertas se abren y aparece Ella, la que dejó de ser niña de Santa Ana para convertirse en Madre, Mujer y Reina…

A las 17:56 el paso de palio de Nuestra Señora de la Esperanza Coronada vestida por Jorge Heredia y Esteban, sale a la calle más dulce y brillante que nunca, con cientos e incluso miles de personas viéndola, llenando la plaza de la Catedral. Avanza gloriosa a paso cortito y casi sobre los pies, mientras los Incensarios de Loja realizan su muestra de cariño con sus cantos y danza típica.

La Esperanza ya está en la calle y ya solo importa Ella. En su largo recorrido, se encuentra con numerosas muestras de cariño y devoción de sus hermanos, cofrades y granadinos que la vieron, pues todos buscaban aquello que Risueño esculpió para Granada.

Una alfombra de sal en tonos verdes y con el escudo mariano se planta ante Ella, alfombra realizada por los diversos grupos jóvenes de la ciudad. Los balcones engalanados y cientos de colgaduras con oraciones para Ella.Continúa avanzando por Marqués de Gerona, Jáudenes, Paz y Puentezuelas…

300 años resumidos en un suspiro…

El paso de Palio llego a la sede canónica del Rescate, y allí estaba Él, en el dintel de la Puerta esperando a su Madre en el gran día. Innumerables personas había en la plaza, cuando la Esperanza empieza a hacer la variación para encarar la Iglesia de la Magdalena, cuando una saeta rota se mezcla con las bambalinas, y un segundo cante flamenco acompañado con sonido de guitarra española,  hace tronar la plaza en aplausos al terminar. Y empieza el diálogo de Ellos… casi hasta Ella le da un beso en la frente a Él.

Retomamos el camino, pues todavía queda gente en Granada que la espera. En su camino sigue repartiendo su bendición, bajando por la calle San Antón…

Sagrado Protector…

Las puertas de Convento del Santo Ángel Custodio abiertas de par en par, y en el Altar mayor los titulares de la hermandad de San Agustín. La Esperanza, que llega a los sones de la Banda de Música Santa María del Alcor de Sevilla, se asoma callada. Entonces, los cohetes rompen ese silencio y más cantes hacia la Reina son orados, y el Cristo de San Agustín ve cómo su niña de Santa Ana brilla en la noche y Consolación no siente pena sino entusiasmo.

Terminamos de variar y tomamos camino para llegar a la Patrona, pero antes algo nos espera en una puerta contigua de la Basílica de las Angustias.

Nuestra Señora del Olvido, una advocación propiedad del gran artista Álvaro Abril Vela, está allí, brillante  y con mucha vida, en el altar humilde pero bello en el que está recibiendo la admiración, halagos y mucha curiosidad de los viandantes.

Pero la Esperanza llega a la Patrona, donde otra puerta se abre de par en par, hasta casi desaparecer. Al caer la noche, el número de granadinos en la calle es todavía más grande: ya solo se ven cabezas mirando a la Madre más antigua de Granada coronada y a la más novicia, pero con Angustia y Esperanza por igual.

Después de presentar sus respetos a la Madre de madres, seguimos su camino hacia San Matías: estamos entrando en el barrio judío, en el barrio de los Costaleros y Penitentes. Entramos en el Realejo.

San Matías se queda pequeña para la bulla y toda la gente que estaba viéndola subir esa calle tan granadina. Cuando, de repente, tenemos otra Iglesia abierta para mostrar su respeto, y sus “escaleras al Cielo” nos dejan ver el buen hacer costalero. Cada vez es más difícil avanzar, pero ya se empieza a encarar la calle Jesús y María, que nos lleva a la Iglesia de Santo Domingo, el corazón del barrio, donde la sangre es color piedra y el aire es color rojo, pero la plaza hace una reverencia y mira a la Reina y Madre de Verde…

La “Catedral del Realejo”, abierta y la imagen de la Señora del Rosario de Plata Coronada la espera en el borde de la puerta, para que Ella también sea protectora.Ya está la noche brillando y las estrellas contando lágrimas de esperanza, porque ya estamos de regreso al Templo, avanzando por Santa Escolástica, Pavaneras…Las 04:03 con la madrugada, al sonido de cohetes y pétalos con el agua del Río Darro se mezclan con las emociones junto a las  lágrimas de aquellos hermanos de la Cofradía que no creían que aquel camino que se empezó hace 300 años llegaba a su fin, un 13 de octubre  de 2018.

Crónica de María del Mar Peña y José Manuel Pérez con fotografías de Alberto Reyes

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