jueves, 15 abril 2021
spot_img

Santa Cruz del Retamar y su Virgen de la Paz

spot_img

¡síguenos!

3,158FansMe gusta
5,578SeguidoresSeguir
2,616SeguidoresSeguir
454SuscriptoresSuscribirte

Hablar de la Virgen de La Paz es hablar del pasado presente y futuro de la localidad toledana de Santa Cruz del Retamar. No podríamos entender el uno sin el otro, y pese a ser la patrona y alcaldesa perpetua de dicho municipio, son pocos los que conocen a fondo su historia, es por ello que Diario de Pasión ha realizado un exhaustivo trabajo de recopilación de datos para dar conocimiento de esta devoción tan arraigada en la localidad Churriega.

Los Orígenes

Hay que remontarse al año 1085, año en el cual el rey Alfonso VI se encontraba inmerso en la reconquista de Toledo. Durante esta época pese a estar la ciudad imperial bajo el dominio cristiano, la catedral siguió consagrada como mezquita. Tras una revuelta popular cristiana sofocada por el rey, el pueblo musulmán milagrosamente entregó la mezquita para que se le devolviera su culto cristiano.

Vino a coincidir este día con la conmemoración de la muerte de San Ildefonso (23 de enero), y al día siguiente (24 de enero, festividad del descenso de la virgen e imposición de una casulla a San Ildefonso por su defensa de la Inmaculada Concepción), se volvió a consagrar la catedral a Santa María. Se agradeció a la Virgen por restablecer la paz y por haber sucedido en la fecha de su fiesta, se acordó que se venerase en lo sucesivo con el nombre de Nuestra Señora de la Paz.

Esta viene a ser una de las versiones del porqué de la devoción a la Virgen de la Paz en el arzobispado de Toledo, no obstante, otras teorías apuntan a que fue Jiménez de Rada quien forjó tal historia, siendo la verdadera realidad que la advocación data del siglo XIV cuando el arzobispo Gómez Manrique da la gracias a la Virgen por la ayuda recibida durante el asedio que sufrió Toledo durante la guerra fratricida entre don Enrique de Trastámara y don Pedro el justiciero. Es por ello que ordenó:

«Que el 24 de enero fuese fiesta y no juzgasen los alcaides ni cristianos ni judíos ni moros abriesen mercados»

La Virgen de la Paz en Santa Cruz del Retamar

El dato más antiguo en el que se hace referencia a la Virgen de La Paz, es en las Relaciones Histórico Geográficas Estadísticas de los Pueblos de España, realizadas a iniciativa de Felipe II, en las que el 19 de octubre de 1578, se hacen una serie de preguntas sobre el municipio que contestan unos vecinos de la villa, de las que se desprende que éstas tierras fueron invadidas por el pulgón y que el pueblo para librarse de él hizo voto de guardar fiesta su día, el 24 de enero y ayunar la víspera, en concreto es en la pregunta número 41 en la que se dice:

“Que esta villa fuera de lo que manda la Iglesia, tienen por voto guardar a Nuestra Señora de la Paz, por el pulgón y la guardan todos en general y ayunan su víspera”

Sin embargo, pese a ser una devoción anterior a 1578, en los distintos libros del Archivo Parroquial, no aparece ninguna referencia a ella hasta el Libro de la “Cofradía de Nuestra Señora del Rosario y Cuentas de Mayordomía”, en concreto en las cuentas de 1703 en la que se dice:

“Por dos altares los días de Nª Sª de la Paz y de agosto para celebrar sus festividades”

Tras el incendio de la parroquia en 1757 se realiza una memoria de lo que contenía la antigua iglesia que había sido ampliada en 1630.

En dicha memoria no se cita a la Virgen de la Paz. Sin embargo, llama la atención la dedicación de la Capilla Mayor.

«En el Altar Mayor se halla en lo superior la Santa Cruz, su titular y más abajo (…) esta puesta una imagen de Nuestra Señora de la Concepción y a los lados del altar están al presente San Antonio de Padua y San Ramón, como dicho Niño Jesús y otro que le acompaña muy antiguo.»

“…el retablo era muy antiguo, tenía una imagen de Nuestra Señora de la Concepción de Velador…»

Es probable que Nuestra Señora de la Concepción sea en realidad Ntra. Sra. de la Paz ya que ocupaba un lugar de referencia en el templo y que por aquellas fechas así se la denominase.

También es probable que no se contase con imagen alguna y que tan solo se guardase la fiesta del 24 de enero por tradición y voto.

Es entonces en 1792 cuando en uno de los mandatos de los visitadores al templo recientemente reconstruido en 1773 consta lo siguiente:

«La mesa del altar de las Ánimas se fijará en el presbiterio al lado del Evangelio y tendrá en ella su asiento Nuestra Señora de la Paz»

Con respecto a los inventarios de la Iglesia, en el primero que se menciona a la Virgen de La Paz es el del año 1777, que dice:

“Un estandarte de tela de plata con el escudo de Nª Sª de La Paz y San Isidro”.

“Una imagen de Nuestra Señora con el título de La Paz, con su corona de plata sobre corona y una media luna grande con un serafín en medio dorado, todo de plata y un niño con sus potencias de plata”.

Antaño y ya desaparecidas se celebraban las «funciones» a la Virgen las cuales eran de carácter privado y familiar. Consistían una Misa y procesión ofrecida en agradecimiento por los favores concedidos. Estas funciones duraban hasta el día de las Candelas, su origen es desconocido, pero ya en el año 1898 se realizaban.

Durante los años 1943 y 1945 las actuales fiestas en honor al Stmo. Cristo del Amparo, que por aquel entonces se celebraban el primer domingo de septiembre, se celebraron en honor a la Virgen de la Paz.

En el año 1951 la Imagen fue coronada con una nueva corona adquirida por los devotos en la plaza de España del municipio el 23 de enero por el arzobispo de Toledo, se desconoce el carácter y tipo de coronación del que se trata.

Unos años después en 1954 se iba a celebrar en Toledo el I Centenario de la proclamación del dogma de la Inmaculada Concepción en cuyos actos serían llevadas las Vírgenes patronas de toda la archidiócesis. Para que la imagen acudiera a dicha celebración se realizó un nuevo trono de estilo barroco. En el cortejo participaron unas 340 personas.    

El 8 de diciembre de 1988 al celebrarse el año santo Mariano y por iniciativa del entonces párroco don Conrado de Dios Villegas, la Virgen de la Paz salió en procesión extraordinaria recorriendo calles del pueblo por las que nunca había pasado. La imagen fue portada en andas y sin trono.

En 1998 se celebró el centenario del milagro de la guerra de cuba, donde se realizaron multitud de actos con todas las quintas del municipio presentes.

Por último, el 3 de mayo de 2019, festividad del Santísimo Cristo de la Buena Muerte, tras la Eucaristía el alcalde Alberto Enmanuel Fernández González entregó el bastón de mando a la Virgen de la Paz declarándola alcaldesa perpetua de Santa Cruz del Retamar, siendo parroco D. Teófilo Cortés Benito.

La imagen y su capilla

La imagen de la Virgen ocupó el altar mayor hasta que estuvo terminado el lienzo del altar mayor de San Francisco Javier bautizando en las Indias, obra de Cornelio Schut.

Al terminar el retablo y ya en 1805 se ordena el traslado de la imagen de la Virgen de la Paz a su capilla. Dicha capilla se correspondía con lo que había sido la cabecera de la iglesia antigua y en origen se dedicó a San Antonio de Padua.

A partir de este momento la capilla de la Virgen de la Paz comienza a enriquecerse. Se accede a ella a través de unas bellas puertas con rejas de madera que sigue los modelos del siglo XVII. En ella se colocaron los altares de Santísimo Cristo de la Buena Muerte, talla barroca del siglo XVII, atribuida a Antón de Morales y la de San Antonio de Padua de Juan de Mena.

A comienzos del siglo XX se realizan unas pinturas al fresco. En la cúpula, rodeada de ángeles músicos y adoradores se pintó la Virgen de la Concepción. Estando a sus pies la palabra en latín «Pax». En las pechinas dentro de medallones los cuatro evangelistas con sus atributos y en el camarín de la Virgen, la imagen del Creador bendiciendo. Así mismo a ambos lados se realizaron pinturas con algunos misterios gozosos, ya desaparecidas. Alrededor de la cúpula se lee en letras góticas la siguiente leyenda:

«Se pintó esta capilla a expensas de los devotos de la Virgen de la Paz año MCMXXVIII “

Por otro lado, centrándonos en la talla, la imagen de la Virgen de la Paz data de la segunda mitad del siglo XVIII. Es una imagen de vestir en la que sólo son de talla el rostro, el torso y los brazos, entre sus manos Sostiene al Niño Jesús. Este en su mano izquierda sostiene una esfera rematada con cruz (la cual hoy en día no porta), mientras que con la derecha bendice. La imagen también porta un pequeño banderín como símbolo de la paz. A sus pies una media luna de plata con querubín en el centro.

La Virgen suele ataviarse con rostrillo de orfebrería (a diario en plata), toca de sobre manto, saya y manto. También luce coronas de estilo imperial rodeadas con aureolas rematadas con doce estrellas. Todos ellos símbolos de la Inmaculada Concepción.

El ajuar de la Virgen (Tronos, mantos y joyería).

La Virgen de La Paz empezó a llevar incorporada la media luna en 1729, en su parte posterior se puede leer:

«JV°/EL RÍO. SE YZO AÑO DE 1729»

La representación más antigua de la Virgen de la Paz es un grabado que data del año 1855.Ahí se aprecia el antiguo trono de estilo neogótico. Cuatro columnillas por cada lado sostienen arcos apuntados rematados con cresterías y jarrones.

Hacia 1950 este trono fue sustituido.

En 1954 y con motivo de la salida extraorinaria en Toledo por el I Centenario del dogma de la inmaculada se realizó un nuevo trono.

Dos pares de columnas de fuste estriado con capiteles corintios sujetaban un arco de medio punto con decoración vegetal, rematado con el emblema de Ave María «AM» y corona. La imagen se asentaba en una masa de nube con querubines y flanqueada por dos bellos ángeles.

En 1988, con motivo del Año Santo Mariano se realizaron varias reformas. Se volvió a realizar un nuevo trono que es el que existe en la actualidad. Se conservó la peana y el paso, embelleciéndolo aún más. Cuatro columnas corintias doradas al pan de oro sujetan cuatro arcos con roleos vegetales. Se intentó que se pareciese al primitivo trono, aunque en estilo barroco.

Tanto el nuevo trono como la capilla fueron diseñados por el párroco don Conrado de Dios Villegas.

La Virgen de la Paz posee dos mantos de camarín y dos de salida, el primero de ellos se estrena al finalizar la guerra civil bordado en oro sobre terciopelo blanco. Es el llamado “manto de los dragones”. Ha sido restaurado en varias ocasiones, la última en 1988.

En 2007 estrena otro manto también blanco confeccionado en El Escorial.

Sera en 1976 estrena su primera carroza en madera dorada. Esta sería compartida con el Stmo. Cristo del amparo, solo sería utilizada el 24 de enero.

En 2003 estrena el actual paso de palio realizado por el escultor Abilio Ruano.

En la parte inferior la carroza está decorada con relieves y escenas de la vida de Cristo y de María, llevando en las esquinas a los cuatro evangelistas. La peana donde se apoya la Virgen lleva al frente el escudo de Santa Cruz del Retamar y en la zona trasera tres rostros ataviados a la moda de finales del siglo XIX en recuerdo y homenaje a los Churriegos que volvieron de la guerra de Cuba. Por último 12 varales en madera y un palio blanco con crestería cierran el conjunto.

En la actualidad cuenta con dos coronas y rostrillos a juego.

La primera de ellas es la corona de salida, con la que la imagen fue coronada el 23 de enero de 1951, esta corona sustituyó a la desaparecida durante la guerra civil que databa del siglo XIX.

Se realizo en plata de ley dorada con oro fino y está enriquecida con quince perlas, diecinueve piedras de color, once ágatas, doce aguamarinas, diecinueve rosas y un rubí, engastadas en platino.

En la aureola de la corona se puede apreciar la frase:

«Videte reginam in diademate quo coronavit eam filius suus”

Por último, la imagen posee una corona de plata más sencilla para diario, el niño luce a diario potencias en plata.

Cultos y Fiestas mayores

Desde muy antiguo, probablemente desde el siglo XIX, en torno a la Virgen existe una hermandad de Mayordomos, también llamada «Junta Económica”. Esta junta está abierta a todo el que lo desee y no cuenta con unos estatutos que la regulen, sino que es de carácter popular y cuya finalidad es mantener el culto y necesidades de la Virgen de la Paz. Tradicionalmente y tras el Voto hecho a la Virgen, anterior al año 1578, el Ayuntamiento también se encarga de velar y mantener esta festividad.

Los días previos a la fiesta de la Virgen se pasa casa por casa buscando Mayordomos, consistiendo este acto en aportar una donación económica a todo el que lo desee. Dicha aportación es casi simbólica, pues se trata de un pequeño donativo.

La fiesta de la Virgen comienza con un novenario de preparación, dicha novena se celebra desde tiempo inmemorial. En los últimos años se viene realizando también un besamanos a la Virgen el fin de semana anterior a la celebración de la novena.

La víspera

Durante la jornada del 23 de enero se realiza la tradicional ofrenda floral, primeramente, por la mañana por los alumnos del colegio Ntra. Sra. de la Paz de la propia localidad, y por la tarde-noche para el publico en general. La ofrenda la cerraran las corporaciones y asociaciones culturales del municipio.

Posteriormente, ya caída la noche, se canta la salve a la virgen, y seguidamente se realiza la quema de castillos de artificio en la puerta de la iglesia, la cual es presidida por la Santísima Virgen. El castillo final lleva una imagen de la Virgen y cuando se abre se interpretar el himno nacional.

A la entrada de la virgen se interpreta el “Pasodoble Churriego” de Ramón Martín Lahera.

El 24 de enero

Conocido en el pueblo cariñosamente como el «Día de la Paz».

Por la mañana se celebran misas de 10h. y función solemne (misa mayor) a las 12h. Tras ello se ofrece un refrigerio popular en la plaza de España amenizado por la Unión Musical Santa Cecilia.

Ya por la tarde el pueblo de Santa Cruz vive posiblemente el momento más esperado del año por todos los Churriegos, la salida procesional de Ntra. Sra. de la Paz.

A las cinco de la tarde cruz alzada y ciriales abren el cortejo bajo el sonido del tronar de los cohetes y el tañido de las campanas, posteriormente se pondrá en la calle el estandarte de la imagen, y ya por último asomará por el dintel de la parroquia del Triunfo de la Santa Cruz el palio blanco de la Virgen de la Paz.

Sonará el Himno nacional y tras él la única marcha de procesión que tiene dedicada la imagen, la cual lleva el titulo de “Reina de Santa Cruz”. Compuesta por el músico churriego Jorge Renedo Moreno fue estrenada en 2018 en el concierto de marchas procesionales que anualmente se ofrece en la parroquia cada Sábado de Pasión.

La carroza de la Virgen lleva multitud de cintas para ser portadas por los fieles.

Otro de los puntos más importantes del recorrido tiene lugar a la llegada a la casa de la cultura, donde se interpreta el “Motete a la Virgen”.

Al finalizar se realiza la tradicional puja de ramos de flores y brazos de la carroza para introducir a la Virgen en la iglesia. El Niño de la Virgen porta un pequeño ramo de flores que también se subasta, y el cual suele superar los 400€.

La Paz Chica, el Día de los Soldados.

Esta fiesta merece un apartado especial pues no obstante se trata de las tradiciones más arraigadas y emotivas, no solo en honor a la Virgen de la Paz sino de cuantas se celebran en Santa Cruz.

Tiene su origen en la guerra de Cuba, tras el regreso de la misma de tres Churriegos que se daban por desaparecidos. Se llamaban Leandro Torres Gutiérrez, Sebastián Solana Fernández y Maximino González González.

El 12 de agosto de 1898 finalizaba la guerra entre el ejército español y el de Estados Unidos en la guerra de independencia de Cuba.

Sor María Díaz, monja natural de Santa Cruz del Retamar estando en un hospital en Cuba reconoció a uno de los soldados Churriegos a oírle encomendarse a la Virgen de la Paz. También se encontraban en el mismo soldados procedentes del vecino pueblo de Fuensalida.

Sor María les ayudó a regresar a España animándolos a que con suerte podían llegar el día la Paz. Y así fue, llegaron a Torrijos en tren y comenzaron a andar por el camino de Noves churriegos y fuensalidanos. Todos llegaron a la plaza de Solana, por donde justo en ese mismo momento pasaba la procesión de la Virgen de la Paz. Al llegar a ella se postraron, pero nadie los reconocía porque venían desharrapados. Después la alegría fue inmensa.

Estos valientes Churriegos prometieron celebrar una función de acción de gracias a la Virgen de la Paz, era un 24 de enero de 1899.

Después esto dio paso a la tradición en la que todos los soldados churriegos tras haber realizado el servicio militar obligatorio hiciesen también su función de gracias a la Virgen.

También dio paso a otra costumbre menos conocida pero también muy arraigada que consistía en que los reclutas de cada reemplazo, antes de incorporarse a filas iban a la iglesia a pedir protección a la Virgen de la Paz. Allí eran bendecidos por el párroco entregándoseles un escapulario.

En 1998 se conmemoró el I Centenario de esta tradición. Se hicieron numerosos actos, ofrendas y desfiles que permanecerán en la memoria para siempre.

Hasta 1973 se celebraba el 25 de enero, después pasó al domingo siguiente de la festividad de la Virgen.

En 2002 con la desaparición del Servicio Militar obligatorio la fiesta se fue adaptando, se vestían todos los Churriegos que lo desearan, renovando así el agradecimiento a la Virgen, también participaban profesionales de la Academia de Infantería de Toledo y después miembros del Regimiento de Infantería Inmemorial del Rey n°.1 así como militares profesionales de Santa Cruz.

La fiesta arranca con la llegada del Regimiento Inmemorial del Rey Nº1 por la calle real a la Plaza de España, allí se realiza el izado solemne de bandera.

Posteriormente, la virgen vuelve a salir en procesión donde es acompañada por sus fieles hasta la plaza del caño o la Solana. Allí se realiza la llegada de los Churriegos ataviados de militares por el mismo camino que lo hicieron los que regresaron de la guerra de cuba.

Al llegar frente a la virgen presentan armas, suena el himno nacional y posteriormente se incorporan a la procesión haciendo una capsula al paso de la santísima virgen.

En la delantera del paso se colocan los militares profesionales del municipio portando los banderines de las quintas que han hecho “la función”.

La procesión continua con los soldados ya en el cortejo, al llegar a la iglesia, los soldados no profesionales entran desfilando al empiece de la eucaristía.

Posteriormente después de la eucaristía se celebra el homenaje a los caídos, y tras esto los tradicionales cruces por los soldados no profesionales.

Termina así el segundo de los actos centrales de las fiestas de la Virgen de la Paz.

Fiesta de las Candelas (Los Angelitos).

En esta fiesta se celebra la presentación y purificación del Señor en el Templo.

Se celebra el 2 de febrero, pero en nuestro pueblo actualmente se celebra el domingo siguiente a la Paz Chica. Dada la cercanía con la festividad de la Virgen de la Paz esta fiesta siempre tuvo mucho arraigo en Santa Cruz del Retamar.

Para la ocasión la Virgen luce manto azul y rica mantilla blanca, así como corona de plata, y el Niño Jesús se viste con traje de cristianar.

Los niños y niñas que ya andan son vestidos de angelitos portando cascabeles.

Comienza la fiesta con una procesión alrededor de la iglesia acompañando a la Virgen, delante de la Virgen es llevada en andas una rosca de mazapán adornada con banderas de papel y roscas de anís. En la Eucaristía posterior en el ofertorio la imagen del Niño Jesús de la Virgen se lleva al Altar Mayor. Después los niños llevan al sacerdote sus ofrendas consistentes en velas y parejas de tórtolas o pichones.

Al final en la plaza de España, se reparten banderas de papel de colores, naranjas y roscas de anís. Culmina todo con la rifa de la tradicional rosca o anguila de mazapán entre los mayordomos de la Virgen.

Epílogo

Es este el colofón final a unos días muy intensos en el municipio toledano, durante casi un mes los Churriegos han tenido a su madre tan cerca como la ocasión lo merece, y es que, con tan solo tres letras hace tanta falta esa Paz en los tiempos que corren que su pueblo no se quiere despedir de ella.

Pero si de verdad quieren entender lo que significa la Virgen de la Paz para su pueblo, visítenla, les aseguro que una vez que vengan, es imposible no volver.

Este año con el corazón roto estas más presente que nunca, porque la paz cuando pasa, no pasa, siempre se queda…

Atentamente, un hijo tuyo.

Artículo realizado con la colaboración de José Alberto Pérez Solana y Manuel Peinado Fernández.

Enero de 2021.

Fotografías antiguas de “Una mirada Atrás”

Fentes consultadas

– Relaciones de Felipe II. año 1578.

– Archivo parroquial de Santa Cruz del Retamar. Relato del incendio. Año 1757.

– Archivo parroquial de Santa Cruz del Retamar. Libro de fábrica II. Altares 1745-1801.

– Arte Santa Cruz del Retamar. María del Carmen Álvarez García. Año 1983.

– Las raíces de mi pueblo. Felipe Martín Montoro.

– La Villa de Maqueda y su tierra en la edad media. Enrique Rodríguez-Picavea Marilla.

– Instituto provincial de investigaciones y estudios toledanos. C.E.S.I.C. Diputación de Toledo. Año 1996.

– Toponimia mayor de la provincia de Toledo. Diputación de Toledo. Año 2004.

– Programa de cultos en honor a Nuestra Señora de la Paz. Años 1985,2006 y 2007.

– Sobre las pinturas del Colegio Imperial de Madrid en Santa Cruz del Retamar. Una inédita Nuestra Señora del Amparo del estilo de Francisco de Zurbarán. Ismael Gutiérrez Pastor. Año 2007.

– Libro de Fiestas. Familia de Mariano López Díaz. Año 1999.

– Libros de Fiestas. Felipe Martín Carrasco. Año 2004.

– Historia de la Virgen de la Paz en Toledo. Amplia información en internet.

¿Te ha gustado este artículo? ¡Compartelo!

Más noticias de Diario de Pasión

spot_imgspot_img
spot_imgspot_img
spot_img

¡síguenos!

3,158FansMe gusta
5,578SeguidoresSeguir
2,616SeguidoresSeguir
454SuscriptoresSuscribirte