MIGUEL ÁNGEL LAGUNA VILLALOBOS: LA FE HECHA ARTE

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Así es la Gloria del nuevo paso de palio de los Dolores de los Palacios

Se trata de una obra pictórica de grandes dimensiones realizada por Rubén Terriza en óleo sobre lienzoEn el...

Suspendida la procesión extraordinaria de la Virgen del Carmen.

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Madrid venera un año más a San Judas Tadeo

La situación actual no impidió la celebración de tan señalado día. Salud y trabajo, las peticiones que más se repiten este año.

Sobre la restauración de San Antonio: «todo hace indicar que la soberbia imagen de San Antonio, es obra de Gregorio Fernández».

Miguel Ángel Laguna Villalobos es un Artista nacido en el año 1976, en la localidad Madrileña de Villaconejos. Desde su niñez el Arte ha estado muy presente en su vida, siendo en su infancia un incansable niño que ya moldeaba sus obras con plastilina y realizaba sus primeras composiciones con lápices y pinceles.

Una inquietud artística que se vio reforzada gracias a su abuela Victorina, que le inculcaría el interés por conocer la iconografía, las historia y las vidas de los Santos. Tras estudiar en la Escuela madrileña de Artes Aplicadas y Oficios Artísticos, realizó su especialidad en Talla en Madera y Policromía Artística en la escuela nº1  “La Palma”, de Madrid, realizó sus prácticas en el prestigioso Taller de Restauración de Bienes Culturales “de Robles” . En el año 2000 entró a trabajar en los talleres de Arte Granda, ingresando en el año 2004 en el taller de Pintura de TVE. Tras esta etapa, Miguel Ángel decide abrir su propio Taller de Arte Sacro.

Su obra artística se extiende por muchos lugares de nuestro País, realizando una variada y rica composición escultórica y pictórica, que unida a las labores de restauración, orfebrería y restauración de textiles, hacen de Miguel Ángel uno de los artistas más especializados y completos del panorama artístico español.

Diario de Pasión ha tenido la gran oportunidad de hablar con él , para conocer más en profundidad su obra, y para descubrir en exclusiva todos los detalles de su último y muy elogiado trabajo: la restauración en Ávila de la imagen de San Antonio de Padua y su Camarín.

  • ¿De dónde nace tu Pasión por el Arte?

La Pasión del Arte nació conmigo. En mi infancia jugaba con lápices y plastilina y me dedicaba a hacer santos y retablos.

  • Una inquietud artística que se vería reforzada por un familiar muy querido como fue tu Abuela Victorina ¿Cuál de sus enseñanzas se hace más presente en tu Obra?

La verdad es que si, no solo con mi abuela Victorina sino también con mi abuela Fe. Mis dos abuelas han sido muy importantes para mi, con ellas tuve una relación muy estrecha. Mi abuela Victorina era una apasionada lectora de las vidas de los Santos. Ella era la que me inculcaba y enseñaba los detalles de sus vidas, sus atributos, los colores que los identificaban. Fue su Suegra (mi bisabuela) la que después de la Guerra Civil, regaló la imagen de la Virgen de la Candelaria al pueblo de Villaconejos, mi abuela me enseño el respeto, la devoción y el cariño a la Virgen.

Con mi  abuela Fe, también guardaba  una relación muy estrecha y muy especial y en Chinchón, en mi barrio de la Plazuela del Pozo se encuentra otra devoción muy ligada a mi niñez, que guardo en lo más profundo del corazón, la Virgen de la Misericordia y de cuya Hermandad soy  el Presidente desde el año 2000.

  • Eres un Artista con todas las letras, trabajando diferentes disciplinas artísticas (dorado, escultura, modelado, policromía, restauración ….). ¿Con cuál de ellas te sientes más identificado?

No sabría decidirme por una en especial. La obra nueva, la pintura y el modelado, personalmente creo  que ver surgir algo nuevo de ti, es algo indescriptible. Sin duda en esas obras dejas una parte de ti, y eso se plasma en el resultado final. En muchas ocasiones es sencillo poder identificar quien es el autor de una Obra, por los rasgos y la personalidad que ha impreso en la misma.

Con respecto a la Restauración, la considero una forma única de poder alcanzar y conocer la intimidad del artista que elaboró la obra. También es una forma impresionante de conocer la evolución, los materiales, los procesos y el funcionamiento del arte Religioso a lo largo de la historia.

  • A la hora de empezar el mágico momento de modelar una imagen o de realizar una obra, ¿de dónde obtienes la inspiración?

Esta es una cuestión compleja. Cuando yo me enfrento a una Obra uno de los aspectos más importantes es sin lugar a dudas la lectura. La documentación no solo sobre la historia de la pieza en sí, sino también de la vida del personaje sagrado que se representa en la Obra. Pero también hay otro factor fundamental: la oración. La oración intima en el taller, que me lleva sin duda a guiar mi trabajo. Creo personalmente que nadie es Artista por si solo, sino que somos instrumentos en manos de Dios, quien permite que una obra brote o llegue a nuestras manos. Hay en ocasiones en las que por circunstancias la inspiración no es tan plena, y entonces la Fe y la oración me ha despejado el camino. Una prueba de ello me sucedió en Asís.

Había recibido el encargo de elaborar un Calvario, pero las ideas que me iban surgiendo no me terminaban de convencer del todo. En ese tiempo realicé junto a los Padres Franciscanos un viaje a Asís. Tras participar en una Eucaristía en la Iglesia de San Damián (donde el Cristo Crucificado habló a San Francisco, pidiéndole que reconstruyera su Iglesia), vi claramente que quería para completar ese encargo. Tomé lápiz y papel y en ese mismo momento surgió el boceto y la idea, del calvario que se encuentra hoy en la capilla del Sagrario, de los Conventuales en Batán (Madrid).

  • El Arte es sin duda uno de los mejores medios catequéticos para transmitir nuestra Fe ¿Crees que está lo suficientemente valorado?

Por supuesto que sí, el Arte es un aliado muy importante para trasmitir la Fe, un sendero firme que nos lleva a lo sagrado. A mí me gustaría que se valorara más la obra a nivel de la devoción y la Fe y no tanto desde el sentido económico. Personalmente a la hora de realizar un trabajo, lo que más me cuesta es la hora de cobrar por el mismo. Si no tuviera que comer, trabajaría encantado sin cobrar. Con respecto al Arte creo que en la actualidad no está lo suficientemente valorado, cayendo muchas veces en un simple mercadeo o en el regateo de donde puedo conseguirlo por menos. 

 A la hora de encontrarnos frente a una obra religiosa no tenemos que valorarla solo desde el aspecto profesional y artístico sino también desde lo que nos dice en nuestro interior. Los Templos, las iglesias se construyen de arte, los cuadros, imágenes, retablos, los ornamentos y el arte de la Liturgia que es un arte por si solo. Un arte que baila con lo divino. Una sinfonía que nos ayuda a caminar.

  • A la hora de realizar o trabajar en una imagen devocional ¿Crees que se nota cuando el artista lo hace desde la Fe?

Tenemos que partir de un punto fundamental. Las obras religiosas son instrumentos de Fe que nos ayudan a alcanzar un punto superior. A la hora de llevar a cabo una obra sacra, la Fe si se nota. Hay grandes artistas  que han realizado obras maestras y que se definieron como Ateos. Personalmente creo que lo que sucedía a esos grandes genios, es que no percibieron ni tomaron verdadera conciencia de su Fe, aunque en su interior era esta la que guiaba su Maestría para llevar a cabo sus obras magistrales.  

La Fe juega también un factor muy importante en el ámbito de la restauración. Tienes que tener un conocimiento pleno de la obra y «meterte de lleno ´´ en la personalidad del autor, para devolverle con el maximo respeto el esplendor que tenía la obra cuando fue finalizada por el artista.

  • Sé que la siguiente pregunta puede ser compleja, debido a la gran cantidad de magnificas obras con las que has trabajado, pero si tuvieras que destacar una ¿Cuál sería? ¿Por qué?

Una pregunta compleja sin duda. Hay varias obras que siempre guardaré en mi corazón. Me gustaría destacar principalmente la que yo considero como mi obra más completa: los cuadros realizados para la decoración artística de la Capilla de la nueva Casa de Formación Franciscana de Batán, en Madrid.                

A la hora de llevar a cabo este trabajo, pude disfrutar de una completa libertad para «hacer lo que quisiera´´. En esta Capilla aparecen representadas diferentes escenas y Santos Franciscanos: escenas de la vida de San Francisco de Asís, Santa Clara, Santa Isabel de Hungría, San Buenaventura, San Antonio de Padua etc.

Miguel Ángel Laguna Villalobos, trabajando en la elaboración del las pinturas de la Capilla de la nueva Casa de Formación Franciscana de Batán. (Imagen obtenida de www.lagunavillalobos.com)

A la hora de tener planteada la obra, me surgió un pequeño problema de espacio. Una situación compleja que me obligaba a decidir si el espacio central de la capilla, acogería el Sagrario o el Crucifijo de San Damián. En ese momento sin dudas el Señor me iluminó y pudimos resolver esa problemática de espacio. Presidiría  el Crucifijo de San Damián, pero este sería a la vez el Sagrario que acogiera al Santísimo Sacramento. A la altura del corazón del Icono, se encuentra instalado un Sagrario y en su interior una custodia con Jesús Sacramentado.

A ambos lados del Cristo de San Damián, postrados también ante el Santísimo Sacramento, se encuentran las pinturas de San Francisco (portando un jarrón con flores) y Santa Clara (portando una vela encendida).

Para esta Capilla realicé también la imagen de la Inmaculada Concepción, Patrona de la Orden Franciscana. La Santísima Virgen lleva en su mano derecha una alondra. Un ave muy relacionada con San Francisco de Asís y signo de la orden.

Debido a la gran cantidad de fieles que pedían a los Frailes poder contemplar su Capilla Privada, decidieron encomendarme la elaboración de las pinturas para el Altar Mayor la Iglesia Parroquial.

En relación a las obras de relieve que he realizado, para mi tiene un valor sentimental indescriptible uno de mis últimos trabajos. Los Padres Franciscanos custodios de Tierra Santa, me encargaron la elaboración de una Cruz para la Basílica de Betfagé de Jerusalén. Es en este lugar donde el Señor partiría montado en un borriquillo hacia la Puerta Dorada para entrar en la Ciudad Santa el Domingo de Ramos. Modeladas en la cruz, aparecen las palmas y las ramas de olivo. En la parte frontal encontramos al Señor Crucificado mientras que en la parte posterior aparece la representación de Jesús montado en la borriquilla, con un fondo de pampas de higueras, haciendo alusión a Betfagé “la casa de la Higuera”.

  • En la soledad del taller, estando a solas con lo Sagrado, teniendo en tus manos las grandes devociones de tantos lugares de nuestro País ¿Se llega a notar la presión?

Es más respeto que presión, pero sí se siente. Sobre todo el respeto por saber valorar que es lo que tienes el privilegio de tener en tus manos. Obras de arte, cargadas de tiempo e historia. Durante la restauración de San Antonio en Ávila, cada mañana cuando estaba trabajando en el magnífico Niño Jesús, no me salía más que pedir el permiso del Santo para poder quitarle de sus brazos y ponerlo en los míos para restaurarlo.

  • ¿Qué sientes cuando estás a solas, frente a frente con una Imagen? ¿Es cierto que es la propia Obra es la que te «habla´´ y te dice aquello que necesita?

Con respeto a lo obra nueva, esta te va hablando poco a poco sin quererlo. Tú tienes un boceto sobre el que vas construyendo, pero es el cuadro el que te empieza a pedir. Son los pinceles y los palillos de modelar los que bailan muchas veces a un son que no marcas tu.  

La verdad es que sería mucho más sencillo que fueran las propias obras las que hablando nos pudieran decir lo que quieren o necesitan.   Pero aunque no hablen, cuando estas frente a la obra se percibe un aura espiritual, que te lleva a preguntarme si estoy siendo respetuoso o si está yendo bien el trabajo. Hay ocasiones que las obras se paralizan  seguramente porque no conocía lo suficiente sobre la vida y la iconografía del Santo sobre el que estaba tratando.                                   

Esta situación se me planteó al trabajar en la nueva policromía de la imagen de Santo Toribio de Liébana para Valdelaguna. En ese momento no lo conocía lo suficiente, como para poder llevar a cabo el encargo encomendado. Por ello me dispuse a investigar y a documentarme sobre su apasionante vida. Fue en ese momento cuando empezó a surgir en mi mente, el enriquecimiento icnográfico  que requería esa imagen.

  • ¿Y qué sentiste ante la imagen de San Antonio?

Fue un sentimiento muy especial, fue como reencontrarme con un gran amigo al que estuve rezando y estudiando durante el apasionante año que viví en el Convento de San Antonio. Al estar en su Camarín, solamente podía observar la parte trasera de la Imagen. Pero el día que se le retiró del culto y le llevamos al taller donde iba a tener lugar la restauración, me quedé impactado. Era tal la grandeza y la belleza de la Imagen, que lo primero que sentí era la necesidad incansable de empezar a trabajar y no parar hasta devolverle su esplendor. Ha habido jornadas en las que he dedicado más de 14 horas a su proceso de restauración.

Imagen de San Antonio en el taller de restauración, pocos día antes de su reposición al culto.
  • ¿En que ha consistido el fabuloso proceso de Restauración a San Antonio?

En primer lugar, se realizó a la Imagen un estudio inicial donde pude comprobar que el Santo presentaba una buena salud, en lo referente a invasión de xilófagos. A continuación, se realizó un análisis pormenorizado y un estudio de las pinturas empleadas en la policromía de la imagen: dorado, temple al huevo, barnices etc.

Después tuvo lugar una limpieza con brocha suave y aspirador, realizándose catas con diferentes mezclas para garantizar en todo momento que la Imagen no resultara dañada. A continuación tuvo lugar una limpieza general del Santo, retirándose la suciedad acumulada por el tiempo, la patina de los inciensos y la cera además de los barnices oxidados. 

Posteriormente tuvo lugar el proceso de reintegración volumétrica de las partes que faltaba a la Imagen, cubrimiento de grietas y zonas de ensambles abiertas o dañadas. Tras este proceso tuvo lugar la reintegración cromática de la pieza, siendo lo más respetuoso y riguroso posible.

Para finalizar el proceso tuvo lugar el barnizado final para protección de la obra.

  • ¿Se sabe si a lo largo de los siglos la imagen ha sido restaurada en otras ocasiones?

Según la documentación que atesoran los Padres Franciscanos, esta ha sido la primera restauración a la que se ha sometido a la Imagen. Aunque tras limpiezas aparecieron zonas repintadas, como el Universo que porta el Niño Jesús en su mano, que había sido decorado con purpurina.   En relación al Santo, aparecían repintes en algunas zonas de las carnaciones, muy bien realizados e integrados con lo original, que parecían de alguna intervención antigua de una calidad asombrosa.

  • Tras la restauración los fieles de San Antonio se han percatado de un bello detalle: San Antonio mira al Niño Jesús.

Si, estudiando diferente documentación y viendo imágenes antiguas del Santo, esta era la posición original. Un gesto de gran ternura en el que San Antonio mira emocionado al Niño Dios que tiene en sus brazos.

  • Un magnífico proceso que nos ha hecho descubrir aspectos que hasta ahora desconocíamos de esta bella imagen. ¿Cuáles podrías destacar?

Podría destacar infinidad de aspectos impresionantes, pero hay dos que me han llamado la atención especialmente. Por un lado, la elegancia de la traza del Niño Jesús, uno de los más bellos y mejor ejecutados que he tenido el privilegio de ver.

Detalle del Niño Jesús tras su restauración, donde se aprecia en detalle las estrellas descubiertas en el Universo que porta la Imagen.

Con respecto a San Antonio me gustaría señalar su asombrosa policromía realizada en 1747. La bella ejecución de sus estofados es verdaderamente magnifica. El hábito del Santo es una auténtica maravilla, apareciendo en él representados los grandes elementos iconográficos relacionados con San Antonio: las florecillas, los pajaritos, el libro abierto (como Doctor de la Iglesia) o el Lirio. Un riquísimo trabajo de estofado al temple al huevo sobre oro fino bruñido.

También me encontré con una grandísima sorpresa, y es que en la espalda del Santo, se puede observar aún la policromía original de la Imagen. Una policromía que simula la tela de sayal del hábito enriquecida solo en sus terminaciones con decoración de una greca ornamental de roleos vegetales sobre oro fino.

Me gustaría resaltar también las magnificas galletas de plata del Siglo XVII que coronan las imágenes de San Antonio y del Niño Jesús.

  • Una centenaria Devoción la que Ávila profesa por el «Santo de todo el Mundo´´, plasmada bellamente en esta Imagen. ¿A qué siglo pertenece? ¿Se sabe su Autoría?

Yo diría que la imagen de San Antonio es al menos un siglo anterior a la hechura del Retablo. En 1747, los Padres Franciscanos encargarían el majestuoso Retablo Mayor al abulense D. Domingo Mariño, que tardarían en culminarse dos años. Este Artista, seguidor y cooperador de la Familia Churriguera, ha realizado muchas obras en diferentes localidades. A este autor pertenecen entre otras las imágenes de San Buenaventura y de San Jaime de la Marca que escoltan a San Antonio. Es en esta fecha cuando se re-policroma ricamente la delantera de la imagen del Santo. Tras el análisis de San Antonio y comparando las dos policromías existentes, podemos decir que esta obra podría datarse entorno al año 1630 aproximadamente.

La imagen del Santo es sin duda la gran joya de la Iglesia, pero no sabíamos hasta qué punto era de magnifica esta obra. Durante el estudio de la imagen de San Antonio, me pude percatar de varios detalles que nos podrían hacer conocer quién es el autor de esta asombrosa imagen. Y la pista la encontré en la magnifica imagen del Niño Jesús. Este presentaba una serie elementos muy característicos. Unas características propias que pertenecen a uno de los más grandes imagineros de la historia. Ese no es otro que Gregorio Fernández.

Detalle de la imagen de San Antonio en el que se puede observar la tierna mirada que el Santo dirige al Niño Jesús, tras su proceso de restauración.

Pero es más, dentro de la impresionante obra de este gran escultor del Barroco, descubrí una grandísima similitud entre el rostro de San Antonio y el de otra de las grandes obras de Gregorio Fernández: Santa Teresa de Jesús. Una magnífica obra realizada en 1626, que se conserva en el Museo Nacional de Escultura de Valladolid. 

Y no solo en el rostro, las imágenes de San Antonio y de Santa Teresa tienen otra característica en común. Ambas imágenes presentan las misma  terminaciones de la greca en sus vestimentas.

Todavía no hemos encontrado ningún documento o contrato de la Imagen, donde podamos comprobar si esta posibilidad es cierta, pero tenemos que tener en cuenta otro factor: la estrecha y gran relación de Gregorio Fernández con la Ciudad de Ávila. Un ejemplo destacado lo podemos encontrar en la Iglesia-Casa Natal de Santa Teresa, donde podemos disfrutar entre muchas varias de sus obras, el magnífico Altar Mayor y las imágenes de Santa Teresa y el Stmo. Cristo Amarrado a la Columna.

  • De todo el proceso realizado a la imagen de San Antonio ¿Con qué momento te quedarías?

Podría quedarme con muchos de ellos, han sido muchas horas en poco tiempo, pero me gustaría destacar dos de manera especial.  El primero fue cuando pude descubrir que la Imagen conservaba no solo la policromía de 1747 sino también la original. El segundo momento que aguardaré en mi corazón de este proceso de restauración, fue cuando San Antonio regresó a su Camarín, donde luce ahora de manera soberbia gracias también a la nueva iluminación.

  • Además de la imagen de San Antonio, has restaurado también el Camarín y la Peana del Santo ¿En qué ha consistido?

Con respeto al camarín, éste contaba con tallas y molduras desprendidas, estando decorado a su vez también con oro falso y purpurina. Originariamente este espacio de base roja, estuvo pintado de verde.   Tras comprobar el mal estado y la mala calidad de la decoración del camarín, realicé un estudio de policromía con el objetivo de dar el mayor realce a este especio.

Para la nueva decoración del Camarín, lleve a cabo una combinación de diferentes colores simulando dos tonos de marmolizados al óleo, haciendo destacar más así su arquitectura, delimitada con un nuevo dorado para sus molduras y grecas. Se retiró el escay rojo que se encontraba en la puerta del Camarín, y se procedió a  reconstruir algunas de las aplicaciones y molduras. Tras proceder a estudiar la estructura del espacio, se comprobó que se podía bajar el suelo del camarín quitando varias filas de ladrillos. De esta forma la cabeza del Santo no queda tan ajustada al margen superior abovedado del Camarín.

Imagen del Camarín recién restaurado, pocos días antes de la reposición al culto de la Imagen de San Antonio.

En relación a la peana, esta pertenece a la primera década del siglo XX, siendo adquirida en tiempos del querido y admirado Padre Victoriano. En este caso se procedió a realizar una limpieza general y un proceso de reestucado y su consecuente reintegración cromática.

  • Un proceso de restauración que has llevado a cabo en «tu Casa Abulense´´, el Convento Franciscano de San Antonio. Un impresionante lugar donde también has realizado muchos trabajos. ¿Cuáles han sido?

Ávila y el Convento de San Antonio son lugares que siempre llevo en mi corazón. Cada vez que voy, que paseo por sus calles me siento verdaderamente como en casa. Con respecto al Convento de San Antonio he tenido el privilegio de poder realizar varios trabajos muy emocionantes. Con el que sin duda me quedo fue el de la restauración en 2017 de Nuestro Padre Jesús de Medinaceli. Una bella, serena e impactante imagen que es una de las más grandes devociones de la ciudad de Ávila. Un proceso de restauración que tuvo lugar aquí en mi taller de Villaconejos. Poder contar con su majestuosa presencia en mi taller fue una experiencia simplemente única.

Otra de las obras que he realizado para el Convento de San Antonio, se localiza en su patio. Allí se construyó una pequeña y sencilla capilla, presidida por el Crucifijo de San Damián. Un lugar que simboliza la esencia y la unión del Espíritu Franciscano (representado por San Francisco y Santa Clara, que observan la Cruz) y la ciudad de Ávila (representada por Santa Teresa de Jesús y San Pedro de Alcántara, que sirven como soporte a la Cruz).

Miguel Ángel es sin lugar a dudas un Gran artista de corazón franciscano, siendo testimonio vivo de una de las frases más celebres del Santo de Asís:  «Él que trabaja con sus manos, su cabeza y su corazón es un artista´´. Todos los que han podido conocer a Miguel Ángel en la intimidad de su taller, nos destacan el celo, el respeto y el cariño con el que trata a las Imágenes. Un sentimiento nacido de la admiración hacia el trabajo de grandes artistas, que hace siglos plasmaron de manera soberbia nuestra Fe. Podemos decir sin ningún género de duda que, en cada una de las obras que pasan por sus manos, el Artista de Villaconejos pone el mismo cariño con el que el autor hace siglos trató a sus Imágenes.

Ante esta cuestión le preguntamos al Artista.

  • Todas aquellas personas a las que hemos consultado nos destacan una cualidad que caracteriza y se plasma en tu obra: el Corazón y el Sentimiento que pones en ella.  ¿Cómo se consigue?  ¿Es cierto que un Artista «deja parte de su corazón´´ en cada una de sus Obras?

Cuando uno tiene el privilegio de poder tener entre sus manos una obra, siente un profundo respeto y un auténtico celo. Respeto por el trabajo realizado por su autor, pero sobre todo también con la localidad que la custodia, porque es en esa Imagen donde han depositado desde hace siglos sus rezos, su Fe. No sé, si se siente el mismo cariño que sintió el autor que la hizo, lo que si te puedo confesar es que lo que verdaderamente se siente cuando uno toca una Obra, es mucho miedo y un auténtico respeto tanto al Autor, como al Pueblo que venera la obra.

 Personalmente me gustaría que mi obra contara  aún con más corazón. Que las Imágenes Sagradas tuvieran un mayor sentimiento, y sinceramente es mi esfuerzo y mi meta diaria para conseguirlo. 

Personalmente también creo que un artista, deja en cada obra que pasa por sus manos parte de su corazón, de sus sentimientos y en definitiva también de su alma. Yo no pienso en ningún momento en jubilarme, quiero morir trabajando. Me considero un aprendiz de artista que lo único que quiere es seguir aprendiendo con y para el arte hasta el final.

  • Desde que fue repuesta al culto el pasado 14 de Agosto, han sido numerosos los fieles que se han acercado para contemplar la imagen del Santo a su Iglesia, y la opinión unánime es IMPRESIONANTE. ¿Qué se siente tras haber logrado con tanta maestría devolver el esplendor a una de las grandes devociones de tu amada Ciudad de Ávila?

Y la verdad que si, amada con mayúsculas. Allí viví durante un año y cada vez que vuelvo me siento Abulense. Con respecto a la restauración me siento muy contento. La Iglesia de San Antonio es sin lugar a dudas una de las joyas más bellas y desconocidas de Ávila. Me duele ver la fragilidad que está sufriendo tanto  la Iglesia como la propia Orden Franciscana. Una Orden que es desde hace siglos parte importantísima de la historia, de la Fe y la sociedad Abulenses. 

Rezo porque esta restauración sirva de faro para atraer más vocaciones y para revivir la feligresía de San Antonio. Estamos atravesando una compleja situación en la que la juventud generalmente no se quiere implicar y tampoco se acerca a la Religión.

  • ¿En que próximos proyectos te encuentras embarcado?

Mi última obra ha sido la Cruz para Tierra Santa, que estoy deseando que pueda presentarse ya en sociedad. Actualmente entre los diferentes trabajos en que estoy embarcado, estoy sumergido en la elaboración de una serie de pinturas sobre la vida de Santa Clara para Murcia. También estoy realizando un retablo con pinturas sobre la Vida de San Antonio de Padua para la Iglesia del Rosario de Batán en Madrid.

  • Si pudieras conocer a alguno de los Artistas de otros tiempos ¿Cuál sería?

En Imaginería sería sin duda el gran maestro del Barroco Gregorio Fernández. Con respecto a la pintura de nuestro País me quedaría con Velázquez y Murillo. A nivel internacional soy un enamorado del Renacimiento,  de las pinturas flamencas, donde se produce una impresionante fusión del icono clásico y la pintura mas minuciosa. Pero Pintor con nombre propio, elegiría al Gran Rafael.

Agradecemos profundamente a D. Miguel Ángel Laguna su gran disponibilidad y atención para poder llevar a cabo esta entrevista tan completa, que nos ha hecho descubrir tanto su apasionante Obra Artística como los sorprendentes detalles de la restauración de San Antonio.

La imagen que protagoniza este artículo pertenece a la página www.lagunavillalobos.com, siendo extraída de la misma plataforma digital.

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